Se trata de equipos diseñados para que cualquier persona pueda utilizarlos con la finalidad reiniciar el corazón detenido por una parada cardiorrespiratoria. El aparato descarga un choque eléctrico sobre el miocardio del corazón a través del tórax, para tratar de reestablecer el ritmo cardiáco. 

Los desfibriladores o DEA analizan, en todo momento, el ritmo del corazón y deciden la mejor manera de actuar. Nosotros sólo tenemos que seguir sus órdenes.  

Son tan sencillos de utilizar que hasta los niños aprenden fácilmente a usarlo. Los DEA analizan, en todo momento, el ritmo del corazón y deciden la mejor manera de actuar. Nosotros sólo seguimos sus órdenes. Se utilizan ante una parada cardiorrespiratoria que puede tener dos causas:

1)
Fibrilación ventricular, el corazón tiene actividad eléctrica pero sin efecto muscular.
2) Taquicardia ventricular, el corazón tiene actividad eléctrica pero el bombeo de sangre es ineficaz.

¿Quién puede utilizarlo?
Los DEAs pueden ser usados por cualquier persona, pero según la legislación vigente, deben recibir previamente un curso de formación, impartido por una entidad acreditada por cada Consejería de Sanidad de cada comunidad autónoma