AVANCE CONTRA LA ESPINA BÍFIDA

AVANCE CONTRA LA ESPINA BÍFIDA

Crean un pegamento inspirado en el mejillón para sellar el saco amniótico en cirugía fetal

La cirugía en un feto es una intervención especialmente delicada, porque implica penetrar en el saco amniótico, lo cual aumenta los riesgos para la salud del bebé. Ahora, investigadores han desarrollado un pegamento inspirado en el agarre de los mejillones a las rocas resbaladizas que podría ser utilizado en este tipo de intervenciones.

Imagen de un feto en tres dimensiones.
Imagen de un feto en tres dimensiones. | Sinc

Un ejemplo bien conocido es la espina bífida, un trastorno en el que el tubo neural --la parte que se convierte en el cerebro del bebé y la médula espinal-- no se desarrolla o no se cierra correctamente.

Para solucionar estos problemas hace unas décadas, los cirujanos tenían que cortar el abdomen y el útero de la madre. Ahora, los doctores pueden usar finas herramientas endoscópicas para realizar operaciones a través de un pequeño agujero; pero para llegar al feto, los instrumentos deben penetrar en el saco amniótico, que no puede cicatrizarse o cerrarse fácilmente porque es muy frágil. Sellarlo con un adhesivo es un desafío porque la membrana está húmeda, además de que emplear una cola quirúrgica después de la operación es un obstáculo importante.

Para abordar el problema de la adhesión húmeda, los investigadores se han inspirado en los mejillones. Estos moluscos producen sustancias pegajosas que les permiten aferrarse a las rocas y los cascos de los buques en ambientes húmedos, incluso bajo las olas. El desarrollo de imitaciones de estas sustancias para el uso quirúrgico implica convertirlas en hidrogeles, pero hasta ahora, esta conversión ha requerido reticulantes químicos que podrían ser tóxicos para los fetos.

Con la intención de eliminar los reticulantes, se infundió un ingrediente adhesivo de los mejillones llamado dihidroxifenilalanina, o DOPA, en un polímero especial que se puede disolver en un disolvente biocompatible. La solución puede aspirarse dentro de una jeringa.

Para probar su material, los investigadores usaron trozos de una membrana que rodea el corazón de una vaca como modelo del saco amniótico y aplicaron la solución con la jeringa a las piezas superpuestas de los tejidos húmedos y peludos. Al contacto con la humedad de los tejidos, la mezcla se volvió inmediatamente gomosa y después de aproximadamente una hora, el pegamento fijó y sostuvo las piezas juntas.

Conseguir llevar el adhesivo a la práctica clínica todavía necesitará trabajo adicional. Los investigadores están perfeccionando su pegamento y examinando la biocompatibilidad. Además, también hace falta realizar pruebas preclínicas en animales.

Los investigadores presentarán sus hallazgos en la 254 Reunión Nacional y Exposición de la Sociedad Química Americana (ACS, por sus siglas en inglés), que se celebra hasta en Washington, Estados Unidos.

Agencias | Madrid | 25/08/2017

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