El 75% de la población española se encuentra lejos de cumplir las recomendaciones de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) sobre el consumo de agua, que debería oscilar entre los dos y los tres litros diarios.

Así lo afirma la Encuesta Nacional de Ingesta Dietética Española (ENIDE), dentro del Estudio científico Anibes ‘Hábitos de consumo de bebidas y su asociación con la ingesta total de agua y de energía en la población española’.

Según esto, los hombres ingieren una media de 1,7 litros al día, lo que supone aproximadamente un 33% por debajo de las recomendaciones establecidas, mientras que las mujeres consumen 1,6 litros menos, un 21% por debajo de lo aconsejado.

La bebida consumida con mayor frecuencia es el agua, seguida de la leche, para ambos sexos. En promedio, el porcentaje del consumo total de bebidas a partir de agua o en forma de agua es del 46% para las mujeres y del 41% para los hombres.

En este sentido, el Instituto de Investigación Agua y Salud (IIAS) recuerda que mantener una hidratación adecuada y constante a lo largo del día es uno de los pilares esenciales para alcanzar y mantener un estilo de vida saludable, especialmente durante el verano.

Es necesario tener en cuenta que aproximadamente el 60% del peso de los humanos es agua, y desempeña un papel esencial en numerosas funciones que contribuyen al equilibrio vital del organismo, siendo un elemento esencial para la mayoría de los procesos fisiológicos.

Sin embargo, aunque dependamos de ella, nuestro organismo no puede sintetizarla en cantidades suficientes (solo unos 250 o 300 ml diarios), ni de almacenarla. Por ello, debemos ingerir cantidades iguales a las que se pierden en un día (en torno a 2,5 litros debido al sudor, la respiración o procesos fisiológicos).

Por todo ello, instituciones mundiales y europeas, como la OMS y la EFSA, recomiendan una ingesta de 2 litros diarios para las mujeres adultas, y 2,5 litros para los hombres adultos, siempre sujetos a condiciones normales de actividad y temperatura.

Un error frecuente es beber agua sólo cuando se tiene sed, que en realidad es un síntoma de alerta para indicar que el organismo está deshidratado. Para mantener una hidratación adecuada, el Instituto de Investigación Agua y Salud recomienda tres aspectos claves:

Ingesta de 2 litros diarios en caso de las mujeres y 2,5 en caso de los hombres, en condiciones normales de actividad y temperatura.

Llevar una botella de agua para recordarnos la necesidad de ingesta a intervalos regulares, unos 330ml cada dos horas aproximadamente.

Beber agua a una temperatura de 10 a 15 grados despacio y a pequeños sorbos, para que se absorba mejor.

Finalmente, cabe recordar que es igual de importante la cantidad de agua que se consuma como la calidad, de manera que las aguas minerales son la mejor opción, porque ofrecen la máxima garantía, calidad y seguridad alimentaria, debido a que son sanas y puras desde su origen.