Hasta ahora, los estudios sugerían que muchos trastornos alimentarios asociados con la obesidad infantil podrían estar impulsados por altos niveles de estrés, que hacen que sea más difícil cumplir con los regímenes dietéticos.

Por ello, se planteaba la hipótesis de una plena atención, como técnica psicológica que utiliza la meditación para aumentar la conciencia personal, para ayudar con éxito a reducir el estrés. Una teoría que ya había obtenido resultados eficaces con enfermedades como el cáncer y la anorexia nerviosa.

Para esto, los investigadores del Instituto Mexicano del Seguro Social quisieron combinar esta estrategia con una dieta saludable y equilibrada, y comprobar si también era efectiva para tratar este tipo de trastornos alimenticios.

Los resultados demuestran que los menores obesos que seguían una dieta restringida en calorías junto con terapia de atención plena, perdían más peso y estaban menos estresados por el hambre, en comparación con aquellos que solo siguieron una dieta restringida en calorías. Mientras que en el único grupo de niños que tenían restringidas las calorías aumentaron los niveles de ansiedad.

Los resultados sugieren que los actuales tratamientos de pérdida de peso en niños deben considerar también factores psicológicos, así como físicos y de estilo de vida, para lograr mejores resultados.