El índice de masa corporal (IMC) más alto está asociado con un mayor riesgo de diabetes, y el aumento de la edad en el inicio de la obesidad con un menor riesgo de diabetes (un 13% menor por año retrasado), según el nuevo informe de la Universidad de Indiana, Estados Unidos.

Para el estudio, los investigadores examinaron las distintas relaciones entre las trayectorias del IMC y el riesgo de diabetes tipo 2, e investigaron las asociaciones entre el momento de inicio de la obesidad, los años de obesidad y la diabetes tipo 2.

Los años de obesidad se calculan por el IMC de la persona menos el IMC por obesidad (30), y luego se multiplica por el número de años de exposición.

Observaron que las mujeres que eran obesas (IMC igual o mayor de 30) al principio de la investigación, aumentaban de peso continuamente y de forma más rápida con hasta 7 veces más riesgo de desarrollar diabetes, mientras que las que tenían sobrepeso (un IMC de 25 a 29.9) su riesgo era 2,3 mayor que aquellas que tienen un peso normal. Las mujeres que no eran obesas en el inicio pero que se volvieron obesas durante el seguimiento, presentaron menos riesgo de padecer diabetes tipo 2 en comparación con las que tenían el IMC alto desde una edad más temprana.

Gracias a estos resultados, los investigadores afirman que su trabajo demuestra la importancia de prevenir o retrasar la obesidad y de reducir la exposición acumulativa a la obesidad para disminuir el riesgo de desarrollar diabetes.

También proponen que cada persona supervise el cambio de su peso con el paso del tiempo, y que la atención médica observe el cambio de peso, y no solo el actual.