Los cambios en nuestras rutinas diarias, que se habrían visto afectadas por el confinamiento actual, no solo pueden afectarnos a nosotros. Sino que pueden tener un impacto especialmente grave en los más pequeños de la casa. Esto se debe, como afirman los expertos, a la forma en que se modifica la alimentación o el ejercicio durante estos días afecta a su correcto desarrollo.

De esta forma, las previsiones esperan que aumente al menos un 5% el peso medio de todos los menores en nuestro país. Un incremento que se reflejaría en torno a 1 kg de grasa de más, solo en este último mes.

Así, desde la Sociedad Española de Obesidad (SEEDO) consideran a la población infantil y juvenil como la más vulnerable, por no ser totalmente conscientes de las negativas consecuencias para la salud de una alimentación menos saludable y de acostumbrarse a unos hábitos más sedentarios.

No obstante, de momento todavía no es posible comprobar estas predicciones con respecto al aumento de peso en los más pequeños, y a los perjuicios para la salud que eso puede suponer. Aunque los expertos se basan en estudios previos, que analizan los cambios experimentados por los menores, al llegar a un periodo vacacional. Una situación con distintas similitudes con respecto a la cuarentena actual.

Por otra parte, el impacto que puedan tener los cambios en los hábitos y alimentación dependerán sobre todo del tiempo que se alargue el confinamiento. Así, los especialistas recomiendan que en cuanto sea posible regresar a nuestras rutinas diarias, tomemos las medidas necesarias para recuperar un peso más saludable.