El Hospital Universitario General de Villalba ha ofrecido una serie de consejos para disfrutar del verano de forma saludable. Se trata de una época donde existe alto riesgo de sufrir golpes de calor, así como reacciones alérgicas, picaduras, problemas intestinales o síndrome de inmersión.

Por ello, la prevención es fundamental, ya que muchos de estos problemas pueden resultar muy graves, pudiendo desembocar en ingreso hospitalario o fallecimiento, sin olvidar que a todo ello se le añade la prevalencia del coronavirus.

La jefa del Servicio de Urgencias, María Teresa Cerdán, afirma que tanto niños como ancianos pueden sufrir problemas de salud. En este ultimo caso, es posible que padezcan del riñón, sufran bajadas de tensión, mareos o desmayos, presenten dificultades para respirar o necesiten de ingreso para una hidratación por vena.

Así, las principales recomendaciones son beber al menos 1,5 litros diarios de agua, ingerir productos frescos como frutas y verduras ricos en agua, no salir a la calle en las horas de mayor calor, mantenerse a la sombra y usar protector solar y gorras.

El aumento de la temperatura hace que los alimentos se dañen con mayor facilidad. Ese es el motivo por el que las intoxicaciones alimentarias resultan más frecuentes en verano. Por su parte, las etílicas son más previsibles, de manera que también se ha de que controlar el consumo de alcohol.

En cuanto a las picaduras, solo es necesario acudir a Urgencias en caso de que se inflamen, aumente la reacción local o estén calientes y rojas. También se ha de tener cuidado con las actividades al aire libre, como en las piscinas, donde pueden producirse cortes en los pies descalzos o ahogamiento.

Además, el cambio brusco de temperatura produce un shock térmico que puede desencadenar en mareos debido a que la presión arterial desciende de golpe. También es posible perder el conocimiento e incluso sufrir un ahogamiento.

Por otro lado, la psicóloga del hospital, Lucía Rodríguez, resalta la importancia de desconectar de la rutina, pues su permanencia puede tener consecuencias en el individuo y su entorno. “Si no se desconecta del trabajo, se puede entrar en una fase de agotamiento, sufrir ansiedad y estar más irritable y cansado”, afirma.

Además, esto puede generar problemas más graves como el insomnio, problemas de piel, digestivos, cardiovasculares o trastornos de conducta alimentaria. Por ello es importante desprenderse de aparatos como el móvil o el ordenador durante la noche, ya que su luz activa las neuronas, altera el ritmo cardíaco y afecta al sueño.