La avena es uno de los alimentos esenciales para combatir niveles altos de colesterol. Sin embargo, se trata también de un ingrediente con muchos otros beneficios para nuestra salud. Desde prevenir la aparición de distintas enfermedades, hasta ayudar en la pérdida de peso o en alcanzar un Índice de Masa Corporal (IMC) adecuado.

Para poder garantizar su consumo, los granos de avena deben ser procesados; un proceso que multiplica sus beneficios nutricionales y que permite añadirla a todo tipo de platos en forma de copos de avena. Además, también posibilita que podamos tomar este alimento en forma de barritas de avena o en galletas.

No obstante, los especialistas en nutrición recomiendan evitar aquellos productos con alto contenido en azúcar si queremos conseguir todas las ventajas de la avena.

Por otra parte, la avena es también un alimento rico en fibra, lo que permite un mejor control de la glucosa en sangre. Además, estas propiedades también garantizan la correcta asimilación del colesterol; con lo que se reducirían los niveles de lipoproteína de baja densidad (LDL), o colesterol malo, y aumentarían ligeramente los de lipoproteína de alta densidad (HDL), o colesterol bueno.

De esta forma los beneficios de tomar avena de forma periódica también se centran en reducir la presión arterial alta, para tratar la diabetes, o para combatir el estreñimiento o la diarrea. Además, al tratarse de un alimento con toda clase de beneficios nutricionales, la avena puede incluirse también como parte de una dieta equilibrada para prevenir distintos tipos de cáncer como el de colon o estómago.