Los mecanismos de defensa y de respuesta ante las infecciones, y su recuperación, están estrechamente relacionadas con el estado nutricional de la persona, puesto que tener una alimentación adecuada es fundamental para fortalecer las defensas naturales. Por consiguiente, esta es la respuesta de nuestro organismo frente a los agentes patógenos infecciosos, como señalan desde organismos como el CGCONDN.

Para mantener fortalecido el sistema inmune, desde la Academia Española de Nutrición y Dietética recuerdan que una dieta equilibrada, variada y completa es aquella en la que abundan los vegetales y las hortalizas, las frutas y las legumbres. Además, debe contar también con la presencia de cereales integrales, carnes magras, pescados, huevos y lácteos.

Además, esta asociación subraya que seguir un horario metódico de comidas, tener las horas suficientes de sueño y descanso, evitar hábitos como el tabaco y el alcohol, realizar alguna actividad física y gestionar la ansiedad y el estrés, son otros factores que benefician el correcto funcionamiento de las defensas.

En concreto, las personas mayores representan un grupo de población con menor capacidad inmunológica. Lo que hace más importante que sus comidas tengan un alto potencial nutricional, que la bebida sea preferentemente agua y que realicen algún tipo de actividad física adaptada.

Por otro lado, y concretamente en relación con el riesgo de coronavirus, ambas asociaciones recomiendan seguir las recomendaciones de las autoridades sanitarias si se detectan síntomas compatibles con el COVID-19, y también las indicaciones de cada comunidad autónoma, a través del número de teléfono habilitado por cada una de ellas.