Un grupo de investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad de Virginia (Estados Unidos) ha mostrado en un estudio los mecanismos celulares que aumentan la presión sanguínea en la obesidad.

Desde el principio de la investigación, los científicos sospecharon que la hipertensión en la obesidad estaba relacionada con problemas en las células endoteliales que recubren las pequeñas arterias que controlan la presión sanguínea.

A partir del análisis, se ha podido observar que una proteína que aparece en las membranas rodeando las células endoteliales, permite que el calcio entre en ellas y mantenga una presión sanguínea normal. Por otro lado, también se ha podido ver que la obesidad afecta a dicha proteína, denominada TRPV4, dentro de diminutas subsecciones de la membrana celular. Las llamadas "microdominios patológicos".

En condiciones saludables, esta proteína ayuda a mantener una presión sanguínea normal. Sin embargo, la obesidad produce un microambiente dañino para la entrada de calcio a través de TRPV4.

En este sentido, los autores de la investigación han podido darse cuenta de que la obesidad aumenta los niveles de enzimas productoras de peroxinitrito en los microdominios que contienen TRPV4. Posteriormente, también descubrían que la perocinitrita silencia el TRPV4 y provoca la reducción de la entrada de calcio en las células. De modo que, sin la cantidad adecuada de calcio, la presión arterial aumenta.