Los principales síntomas del Parkinson se basan en una serie de perjuicios como temblores, miembros rígidos, movimientos más lentos, dificultades al caminar, equilibrio deficiente y cambios en el habla. Si bien no existe cura para esta enfermedad, sí se pueden mejorar las condiciones de vida de las personas que la sufren.

Investigaciones recientes han descubierto que las personas que padecen Parkinson pueden combatir los síntomas de este mal a través de una serie de ejercicios aeróbicos como el ping pong o tenis de mesa. Como explican los autores del estudio, este deporte se relaciona con una mejora en la coordinación, con un mejor desarrollo de los reflejos e incluso con distintos estímulos que agilizan las capacidades cerebrales.

En este caso, se ha analizado la mejoría de 12 pacientes mayores de 70 años y con un diagnóstico de Parkinson de, al menos siete años. Durante seis meses se sometieron a una serie de entrenamientos semanales de ping pong de cinco horas, y una sesión previa de estiramientos.

Después de tres meses, y más adelante, de seis, los análisis de los participantes en el estudio se traducían en todo tipo de mejorías. Tanto en el habla, como en la escritura a mano o a la hora de caminar. Además, también disminuyeron de manera drástica los principales síntomas relacionados con esta enfermedad.

Sin embargo, como destacan los autores de la investigación, de momento se trata de resultados muy positivos obtenidos en un estudio muy pequeño como para poder sacar conclusiones precipitadas. Por ello, ya se estaría preparando una nueva investigación, mucho más amplia, para comprobar si una terapia centrada en el tenis de mesa puede ser capaz de mejorar la calidad de vida de quienes padecen Parkinson.