Una mejor condición antes de comenzar una tabla de entrenamiento para conseguir un peso más saludable, ofrece resultados mucho mejores a largo plazo. De esta forma, quienes deciden comenzar un programa de pérdida de peso, pero llevan una dieta algo más saludable, y un estilo de vida no tan sedentario, pueden perder más del doble de peso, que quienes no siguen estos parámetros.

Para llegar a estas conclusiones, un estudio que buscaba mejorar los programas de entrenamiento para conseguir un peso saludable ha analizado a lo largo de 18 meses las condiciones y cambios que experimentaban 60 adultos con obesidad o sobrepeso, sometidos a este tipo de entrenamientos.

Aunque en un principio, y una vez superados los 12 primeros meses, no se observaban diferencias demasiado notables en la pérdida de peso, al concluir el periodo de tiempo del estudio, quienes tenían una mejor condición previamente bajaron alrededor de 8 kilos de peso, en contraposición a los 4,3 kg perdidos por aquellas personas en peor forma física.

Sin embargo, los responsables de la investigación señalan que todavía son necesarios más estudios al respecto. Ya que estas diferencias a la hora de alcanzar un peso ideal pueden aparecer también por una mayor dificultad entre personas en baja forma, a la hora de practicar deporte de forma continua.