En este estudio, el equipo de investigación ha demostrado que, a pesar de que los niños amazónicos tienen estilos de vida físicamente activos y grandes retos inmunológicos, no queman más calorías que los sedentarios estadounidenses, sino que queman las calorías de forma distinta, algo que significa que el gasto de energía, además de comer en exceso y el sedentarismo, puede ser el núcleo a largo plazo del aumento de peso.

Además, los profesionales argumentan que el gasto energético diario total está restringido dentro de un rango humano relativamente estrecho, es decir que, hacer más ejercicio y gastar menos calorías en tareas metabólicas es bueno para no acumular calorías adicionales.

Para el estudio, el grupo de la Universidad de Baylor, liderado por el científico Urlacher, recogió datos energéticos de 44 niños shuar, una población de 50.000 personas que vive aislada en una región amazónica de Ecuador sin tecnología ni acceso a tiendas, recolectores y agricultores (de 5 a 12 años) y los compararon con niños industrializados de Estados Unidos y Reino Unido.

Los investigadores usaron métodos de seguimiento de isotopos y respirometría tradicionales para medir dicho gasto y, posteriormente, la información recogida se combinó con datos sobre la actividad física y la inmune, con los que obtuvieron unos resultados que brindaron un fuerte apoyo a las limitaciones y compensaciones en el gasto energético de los niños.

En concreto, el estudio demostró que los niños shuar son alrededor de un 25% más activos físicamente que los niños industrializados y que tienen aproximadamente un 205 más gasto de energía en reposo que los industrializados, quienes reflejan una actividad más elevada del sistema inmunitario, aunque ambos grupos gastan una cantidad parecida de calorías.

Con este hallazgo, los investigadores explicaron que la limitación energética implica complicaciones y trastornos del crecimiento infantil, y un mayor riesgo asociado tanto con la obesidad adulta como con las enfermedades metabólicas como la diabetes tipo 2 y la hipertensión.