El tejido adiposo pericárdico, un tipo de grasa cardíaca que afecta a personas con problemas de peso, y puede derivar en una enfermedad del corazón, solo se reduciría después de realizar sesiones de entrenamiento con pesas. Una situación que no se repite en personas que en lugar de estas sesiones de entrenamiento, intentan aumentar su resistencia mediante ejercicios aeróbicos.

Estas han sido las conclusiones a las que ha llegado un equipo de investigadores después de analizar los resultados obtenidos por personas con problemas de sobrepeso, divididas en tres grupos; dos de ellos con programas de entrenamiento durante tres meses, y un tercero, sin ningún tipo de ejercicio.

El estudio, que se ha basado en una muestra de personas que sufrían obesidad, pero que todavía no habían desarrollado ningún tipo de enfermedad cardíaca, diabetes o fibrilación auricular; ha demostrado que, sin importar si se trataba de levantamiento de pesas o ejercicio aeróbico, la a masa del tejido adiposo epicárdico; otro tipo de grasa que se da en el corazón, se veía reducido.

De hecho, el ejercicio aeróbico conseguía reducir en un 32% la acumulación de esta grasa, mientras que el levantamiento de pesas tan solo lograba un 24% de reducción. No obstante, tan solo este segundo tipo de entrenamiento lograba resultados positivos en la eliminación de tejido graso cardíaco relacionado con el desarrollo de enfermedades de corazón.

El hallazgo, que ha sorprendido a los autores del estudio, aún no cuenta con una explicación del todo clara del motivo que lleva tan solo a uno de estos dos tipos de entrenamiento físico a lograr esta pérdida de grasa.

No obstante, los investigadores, después de analizar estudios anteriores similares, declaran que el entrenamiento con pesas, “es un estímulo más fuerte para aumentar la masa muscular y el metabolismo basal en comparación con el entrenamiento de resistencia”. Una situación que lleva a quemar más calorías durante el día, pero también en periodos inactivos.