Adaptar nuestros horarios de comer de la mejor manera puede favorecer a nuestra salud y ayudarnos a perder peso y a adelgazar. Para ello es importante prestar atención a nuestro sistema circadiano, un reloj interno que nos indicará el mejor momento para comer, así como para dormir, o para realizar otras actividades.

Lo más recomendable es respetar el ritmo natural de nuestro organismo y alimentarnos en el momento en que nuestro cuerpo esté más preparado para asimilar estos nutrientes. Para ello, el mejor momento del día para comer, como informan desde la Fundación Española para la Nutrición (FEN), sería un plazo de tiempo anterior a las 15:00 horas.

Al mismo tiempo, esta fundación recomienda también cenar al menos dos horas y media antes de ir a acostarnos. En cuanto al tiempo que deberíamos dedicar a cada comida, la FEN aconseja entre 15 y 20 minutos para desayunar, media hora para el almuerzo y, al menos, una hora para la comida.

Seguir estos horarios puede ayudar a prevenir todo tipo de enfermedades y patologías como diabetes, obesidad, cáncer o envejecimiento prematuro. Por ello, los expertos advierten de que los horarios españoles no suelen ser los más recomendables por su tendencia a comer y cenar más tarde.

No obstante, el consumo de la dieta mediterránea funcionaría como un contrapeso a este respecto. Además, a esto se le añadirían otros factores como realizar ejercicio de forma habitual, dormir entre siete y ocho horas por la noche o no exponerse a niveles muy elevados de contaminación.