Un nuevo estudio desarrollado en nuestro país pone en relevancia la relación existente entre el sobrepeso y un ciclo del sueño más corto y de peor calidad. Para llevar a cabo la investigación se utilizó una prueba no invasiva, basada en el monitoreo de los pacientes, para comprobar sus ciclos de descanso.

Los resultados de la investigación han revelado que los trastornos de sueño más comunes serían consecuencia directa de problemas de sobrepeso, hipertensión u obesidad. De esta forma, la falta de sueño y los problemas resultantes de esta, provienen de una alta presión arterial, y de la grasa abdominal de adultos con una predisposición sedentaria.

Por otra parte, no se observaron diferencias significativas con respecto a la relación entre trastornos de sueño e hipertensión u obesidad en adultos, entre mujeres y hombres.

No obstante, a pesar de los resultados que avalan una relación directamente inversa entre “un patrón de sueño corto, por ejemplo, pocas horas de sueño total, y la circunferencia de la cintura de la muestra estudiada” como adelantaban los responsables del estudio, también se ha observado que el descanso general y la calidad del sueño pasarían por disponer de mayor tiempo para dormir por las noches.

Sin embargo, como recuerdan los autores del estudio publicado en la revista ‘Sleep and Breathing’, esta última conclusión “no puede tomarse a la ligera”, debido a que las distracciones a la hora de acostarse o los trastornos de sueño no se reducirían tan solo con un mayor número de horas acostados.