El etiquetado nutricional es obligatorio en la Unión Europea desde diciembre de 2016. En él debe estar indicado el contenido de energía, las gasas saturadas y totales, los azúcares, hidratos de carbono, sal y proteínas por cada 100 gramos de producto.

Además, pueden incluir su contenido expresado por porciones de consumo, con obligación de poner el porcentaje de cada nutriente en relación al valor de referencia de nutrientes para una persona con un gasto energético estimado de 2.000 calorías diarias.

Etiquetado frontal

Mientras que el etiquetado frontal es voluntario en la Unión Europea, el reglamento de información al consumidor que lo regula lo considera un complemento al etiquetado nutricional obligatorio.

Del mismo modo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda su adopción para fomentar que la población tome un papel activo en la prevención de enfermedades crónicas relacionadas con la alimentación, puesto que puede ser vía para reducir el consumo de azúcar, grasas saturadas o sal.

Entre los sistemas de etiquetado frontal de la Unión Europea destacan: el semáforo nutricional, Nutriscore, Keyhole y las GDA.

Nutriscore

Es un esquema desarrollado por el Ministerio de Sanidad español que clasifica los alimentos y bebidas de acuerdo con su perfil nutricional mediante 5 colores, desde el verde que sería la mejor calidad nutricional, al naranja oscuro que sería la peor calidad. Además, los colores están asociados a una escala de cinco letras, de la A a la E.

Este sistema se basa en un algoritmo científico que toma como referencia la cantidad de 100 gramos, o miligramos en el caso de las bebidas, de producto y evalúa los elementos que son considerados como negativos. El número que se obtiene de restar esos elementos positivos a los negativos da lugar a la clasificación Nutriscore.

Por lo que, este sistema de etiquetado frontal está orientado a comparar alimentos de una misma categoría.

Sin embargo, desde las diferentes asociaciones de fabricantes se han identificado multitud de errores referentes al etiquetado nutricional de los productos y, por tanto, al cálculo de Nutriscore.

Por otro lado, cabe destacar que tanto este sistema como el semáforo nutricional usan los dos una clasificación de colores que van desde el verde al rojo. Nutriscore tiene cinco colores y el semáforo tres.

Otra diferencia entre ambos es que Nutricore es evaluativo, es decir, da una valoración general del alimento, mientras que el semáforo es informativo.

Keyhole

A diferencia de Nutriscore, este sistema evaluativo no establece escalas, por lo que los alimentos cumplen o no el criterio saludable.

Keyhole, usado sobre todo en los países nórdicos, es distinto para cada una de las categorías y diferencia los azucares añadidos de los naturales.

Las GDA

Este sistema no utiliza colores y su imagen es similar a la del semáforo, aunque no establece límites para ninguno de los nutrientes.

No obstante, al igual que el semáforo, la información cuantitativa se da por ración, y los valores son referidos al porcentaje de cobertura de las necesidades diarias.