Un estudio publicado por la Asociación Americana de Psicología en el Journal of Personality and Social Psychology afirma que el aumento del tiempo libre de una persona presenta relación con un aumento de su sensación de bienestar, aunque solo hasta cierto punto.

En este sentido, la escasez de horas de tiempo libre se relaciona con niveles de estrés y ansiedad más altos, pero tener más tiempo libre no siempre es mejor. Para realizar la investigación, se analizaron datos de 21.736 personas que participaron en la Encuesta sobre el Uso del Tiempo en Estados Unidos entre 2012 y 2013.

Los investigadores descubrieron que, con el aumento del tiempo libre, también aumentaba el bienestar; sin embargo, a partir de las dos horas, esta sensación se estabilizaba, y a partir de las cinco horas, comenzaba a disminuir.

Para profundizar en el estudio, los investigadores realizaron dos experimentos con más de 6.000 participantes. En el primero, se pidió que imaginaran que disponían de cierto tiempo discrecional al día durante un periodo de seis meses.

Para ello, se les asignó de forma aleatoria una cantidad de tiempo discrecional baja (15 minutos diarios), moderada (3,5 horas diarias) o alta (7 horas diarias) y se les pidió que informaran sobre el grado de disfrute, felicidad o satisfacción que experimentaban.

En este sentido, los grupos con un tiempo discrecional bajo y alto experimentaron menor sensación de bienestar que el grupo con un tiempo discrecional moderado. Así, los altos niveles de tiempo libre producían una menor sensación de productividad que el grupo moderado.

Por ello, el segundo experimento estuvo focalizado en la productividad. Se pidió a los participantes que imaginaran tener una cantidad moderada (3,5 horas) o alta (7 horas) de tiempo libre al día y que imaginaran emplearlo en actividades productivas, como hacer ejercicio, o improductivas, como ver la televisión.

Los resultados evidenciaron que los niveles de bienestar de los participantes con más tiempo libre resultaban más bajos si realizaban actividades improductivas. Sin embargo, las actividades productivas con más tiempo libre generaban la misma sensación de bienestar que quienes tenían una cantidad de tiempo moderada.

Por todo ello, llenar una excesiva cantidad de tiempo libre con actividades que requieran algún propósito puede hacer que una persona sea igual de feliz que las que invierten una cantidad moderada de tiempo libre en las actividades deseadas.