Desde el Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), aconsejan posponer la compra de Navidad hasta que se acerque la fecha y hacerla siempre con un consumo moderado, compensar los excesos al día siguiente con comidas y cenas más ligeras, no abandonar la actividad física y evitar los dulces típicos, refrescos azucarados y el alcohol.

Es importante destacar que el sistema digestivo tarda unos 20 minutos en enviar al cerebro las señales de saciedad, por lo que un aperitivo ligero y con pocas calorías resulta clave. Para estos platos, las verduras y frutas son los alimentos ideales puesto que ayudan a limitar la absorción de grasa hasta en un 30%.

Consejos para disfrutar de las comidas navideñas sin excesos

Puedes sustituir los embutidos ricos en calorías y los fritos por marisco o embutidos magros.

Comer despacio y masticar bien ayudará a evitar la sensación de hinchazón, pesadez estomacal, los gases, y favorecerá a disfrutar de la comida sin ingerir compulsivamente.

En la comida, lo mejor sería empezar por fruta fresca y terminar con una onza de chocolate negro para aportar un toque dulce y saciedad. En lugar de brindar con un chupito o licor, se puede hacer con una copa de cava y finalizar con una infusión de hierbas para ayudar a la digestión.

En lo referido al postre, los expertos recomiendan limitar el consumo de dulces típicos por la cantidad de adictivos que llevan y por ser un claro influyente en el aumento de peso durante esta época.

En la cena, siempre es mejor evitar el pan y los platos a base de pasta, arroces y legumbres, ya que son muy energéticos y el cuerpo tarda mucho en metabolizarlos. Por el contrario, el pavo al horno, el solomillo magro y el pescado aportan menos grasa y más proteína saludable.