Al día, hay que comer, o al menos intentarlo, cinco piezas de fruta o raciones de verduras u hortalizas. Es innegable que es bueno para la salud (lo recomienda la OMS) y que la fruta, en general, es baja en calorías. Pero qué sucede con el plátano, el aguacate, el coco, los higos o las chirimoyas... ¿engordan?

Es cierto que este tipo de frutas contiene más calorías, pero si las comparamos con otros alimentos como, por ejemplo, el pan, las salsas, los empanados, etc, aquellas serán de lo más ligero que podamos incorporar en nuestra dieta. Además, aportan una gran cantidad de beneficios para nuestra salud. Por ejemplo, el plátano y el coco son una fuente importante de potasio, el aguacate ayuda a regular el colesterol y los higos son todo fibra. Pues bien, desde Objetivo Bienestar no recomendamos que prescindáis de ellas.

Otra creencia bastante extendida, por cierto, es que la fruta después de las comidas engorda y que es mejor comerla entre horas. ¿Acaso aumenta la cantidad de calorías en función de la hora del día o lo que hayamos comido antes? Estaréis de acuerdo en que no. Lo que sucede es que si se comen entre horas sirven para saciarnos y llegar con menos hambre a las principales comidas. Una opción saludable para no "pasarnos". Lo cual está bien. Pero si un día después de comer te apetece una manzana, no pienses que te va a engordar. Porque te aportará las mismas calorías que si te la comes tres horas antes.

Lo mismo sucede si decides comer una fruta por la noche. Esa fruta no aumenta sus calorías, pero sí tendrás menos horas para quemar la fructosa que te aporte. Aunque, como hemos dicho antes, siempre será una opción más ligera que otras. Así que cuando tengas hambre o simplemente te apetezca, no lo dudes y opta por la fruta. No sólo no te va a hacer daño, es una opción rica y bien sana.