El informe analiza cómo ha variado el estado de la visión de los menores desde 2016. En 2019 existe una mejor percepción del estado de la visión del menor, pero se ha duplicado el número de familias que no sabe cuál es el estado de la salud visual de sus hijos/as, llegando a ocurrir en el 11,9% de los casos. Los profesionales sanitarios creen que el problema reside en que existe un amplio desconocimiento sobre el funcionamiento y cuidado de la visión, ya que una de cada cinco familias ha notado uno de los síntomas de problema visual, pero no ha sabido interpretarlo.

Por ejemplo, nota que su hijo ve la TV muy cerca (19,2%) o el texto (26,3%), se levanta mientas hace los deberes (37,4%), se le irritan los ojos (14,7%) o rechaza las labores de lectura (28,6%).

Esta situación preocupa a los expertos, ya que la mitad de los niños de España podría tener un problema de visión no corregido (56,3%), ya que ha fallado una o más pruebas del screening, mientras que solo una de cada diez familias lo sospecha (11,4%).

Los resultados utilizados en la creación de este nuevo informe indican que el estado de su salud visual ha empeorado en este trienio: en 2016 afirmábamos que uno de cada cinco niños tenía una visión de lejos inferior a lo normal (18,8%) y en 2019 la cifra asciende a uno de cada cuatro (23,2%). En el caso de la visión de cerca (próxima) también nos encontramos con un incremento de las dificultades, pasando del 5,3% en 2016 al 9,9% en 2019. Finalmente, dos de cada diez menores (17,9%) con malos resultados tienen problemas de visión binocular, duplicando a aquellos que sacan buenas notas en el colegio (7%).

Lo más relevante para la asociación es que, de nuevo, el informe concluye que una mala visión puede desencadenar un mal rendimiento académico, ya que solo uno de cada tres (29,4%) menores con malos resultados logra superar todas las pruebas visuales.