Es la primera vez que una comunidad auónoma regula con el máximo rango normativo el tratamiento de la obesidad y muestra su compromiso por acabar con este grave problema. De hecho, la obesidad afecta en Andalucía a un 16,6% de la población adulta, un 23% de la infantil.

En lo que se refiere a alimentación, esta Ley para la Promoción de una Vida Saludable y una Alimentación Equilibrada prohíbe vender cualquier refresco o alimento que supere las 200 calorías por unidad en colegios, institutos y universidades.

Además, de esta medida, se fomentarán los menús saludables y se potenciará el ejercicio físico entre los alumnos. Así, lo centros educativos tendrán que establecer en un plazo de dos años, al menos cinco horas semana de actividad física.

Por otro lado, se promoverán y apoyarán distintas iniciativas para la distribución de frutas y verduras y la participación del alumnado en huertos escolares.