Los expertos de la Universidad de Surrey han realizado una investigación en la que han comparado cuánto yodo poseen 47 bebidas que están consideradas como alternativas a la leche de vaca.

Estos científicos han descubierto que las bebidas alternativas no poseen niveles adecuados de yodo y, por tanto, no son el sustituto adecuado. El yodo de la dieta proviene normalmente de la leche de vaca, de los productos lácteos y del pescado.

El yodo es necesario para la formación de las hormonas tirodeas y, en el caso de las embarazadas, es importante en el desarrollo del cerebro del feto. Los hijos de las madres que, durante el embarazo tienen el yodo bajo, cuentan con coeficiente intelectual más bajo y con menor puntuación en lectura.

Una de las expertas ha puntualizado que es importante que las mujeres embarazadas sepan que, tomando las bebidas alternativas a la leche, no obtendrán el yodo que necesitan. Un vaso de bebida alternativa proporciona 2 microgramos (mcg) de yodo mientras que las embarazadas necesitan al menos 200mcg/día ha explicado la especialista.

Por otro lado, los niños necesitan 150mcg/día que puede ser ingerido a través de la leche y del pescado. Si un niño no toma el yodo suficiente puede tener problemas en su crecimiento, en la tiroides y tener un coeficiente intelectual menor a la media.

Si una persona es alérgica o intolerante a la leche debe obtener yodo de otras fuentes dietéticas.