Hace algunos años se apuntaba que beber zumos, en vez de comer fruta o verdura entera, era mejor porque ayudaba al cuerpo a absorber de manera más fácil los nutrientes, pero este hecho no se ha comprobado todavía. Los expertos señalan que existen pocas diferencias en cuanto al nivel de composición nutricional de un zumo comercial a uno recién exprimido.

Siempre y cuando se tome con moderación, los zumos envasados que compramos en el supermercado son saludables para nuestros hijos al contener los nutrientes esenciales.

Los expertos indican también que beber diariamente un vaso pequeño de zumo de frutas aporta solo un 4% de las calorías diarias y, por tanto, debe ser complementario a la ingesta de frutas y verduras dentro de una dieta saludable y equilibrada.

Asimismo, apuntan que al hacer la compra es necesario distinguir entre el zumo de frutas comercial, al que no se le pueden añadir azúcares, y el néctar, al que sí se le pueden añadir edulcorantes.

Para conservarlos, los especialistas comentan que los zumos naturales recién exprimidos se deben consumir lo más rápido posible, mientras que en el caso del zumo envasado debe guardarse en el frigorífico.