Una nueva investigación se ha centrado en conocer cómo influye en los niños el vivir cerca de una zona verde. A partir de dos test han observado que los peques, que están expuestos más tiempo a las zonas verde, mostraban mejores resultados en estas pruebas.

Los investigadores. que han participado en este estudio, han confirmado que los espacios verdes en las ciudades son muy importantes para la salud y el desarrollo del cerebro infantil de los niños.

Los expertos han dejado una pregunta abierta ante la posibilidad de que la exposición constante a zonas verdes pueda tener algún impacto neurológico por lo que son necesarias más investigaciones. Además, estos espacios son buenos porque fomentan la creación de vínculos sociales, la actividad física y hay menos contaminación del aire y del ruido por lo que son imprescindibles para el desarrollo de los cerebros de los críos.

Para este estudio han analizado los datos de 1.500 niños y niñas recogidos entre 2003 y 2013 en Sabadell y Valencia a partir de dos tipos de test que examinaban la capacidad de atención de los pequeños. La cercanía de los parques se midió en el momento de su nacimiento, a los 4 o 5 años y a los 7.

Esta no es la primera vez que un estudio habla de los beneficios de los parques, una investigación anterior de este Instituto ya explicó que los espacios verdes que están dentro y cerca de los colegios pueden aumentar el desarrollo del cerebro de los niños y niñas de entre 7 y 10 años.