Un estudio que compara las meriendas de los padres con las de sus hijos sostiene que, actualmente, existe mayor hábito de merendar (95%) que antes (82%) debido a que la población se preocupa más por la dieta.

El 66% de los padres cree que lo que le dan a sus hijos a media tarde es saludable aunque de vez en cuando les ofrecen algún capricho. Solo el 40% de los niños toma bocadillo, como era habitual entre sus progenitores, ahora también comen sándwiches, galletas, leche y fruta. Actualmente es más variada la merienda, sin embargo, la ingesta de bollos ha pasado de un 2 al 6% en este momento del día. El aumento de este último alimento en los hogares se da sobre todo en los andaluces (40%) y los sándwiches en los canarios (73%) siendo más habitual en las familias con menor poder económico.

En este informe, también se ha investigado la forma en la que se merienda: antes solo el 2% de los padres preparaba la merienda frente al 13% actual, porcentaje que aumenta 6 puntos en Cataluña.

Por otro lado, aunque sean más sanos los alimentos que ingieren los niños preocupa la forma en que se come, antes, más de la mitad de los adultos merendaban jugando en casa o en la calle y solo el 21% lo hacía viendo la televisión. Ahora, la situación ha cambiado, el 39% lo hace sentado frente a una pantalla siendo los hogares andaluces donde predomina (66%) y los vascos donde se reduce al merendar en la calle (59%).

Estas conclusiones provienen del primer “Estudio sobre hábitos de la merienda en España” realizado por el Caserío y Aldeas Infantiles, con la ayuda de la consultora Ipsos tras llevar a cabo 1.200 encuestas en 600 casas españolas con niños de entre 12 y 17 años.