El estudio se realizó simultáneamente en seis hospitales de Canadá, Países Bajos, Finlandia y España y se ha publicado por 'The Journal of Bone & Joint Surgery', según ha informado este martes el Hospital Vall d'Hebron de Barcelona en un comunicado.

Para entrar en el estudio había que reunir unos requisitos; ser mujer mayor de edad con una lesión traumática reciente y ser capaz de responder de forma autónoma a las preguntas de los investigadores.

Se seleccionaron 250 participantes a las que se le hizo un cuestionario sobre violencia de género que se repitió en todas las visitas. Cada paciente fue evaluada durante un año dividido en una visita inicial y cuatro seguimientos.

En Vall d'Hebron colaboraron doce profesionales del Servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología, Rehabilitación y Quemados bajo la dirección de Dra. Maria Villar, consultora de medicina interna en el hospital de Vall d’Hebron e investigadora del grupo de Cirugía Reconstructiva del Aparato Locomotor del Vall d’Hebron Instituto de Investigación (VHIR).

De las mujeres que declararon haber sufrido algún tipo de violencia machista (física, emocional o sexual) el 79% lo hizo durante la visita inicial, mientras que el 21% restante lo hizo en posteriores seguimientos. Los investigadores presentan dos hipótesis, que no son excluyentes, para este segundo grupo.

La primera es que la situación de vulnerabilidad y dependencia con lesiones ortopédicas aumenta su riesgo de sufrir violencia por parte de su pareja.

Varios estudios han demostrado que mujeres con movilidad reducida presentan porcentajes más elevados de abuso y también se ha detectado una mayor incidencia durante periodos sanitariamente complejos como puede ser embarazos y pospartos.

La segunda hipótesis es que durante el seguimiento se crea un vínculo de confianza entre la paciente y los profesionales sanitarios que permite que la mujer revele casos de violencia previamente no declarados.

La investigadora Yaiza Garcia ha afirmado que Traumatología es un espacio clave y que la probabilidad que los profesionales sanitarios se encuentren con mujeres que han sufrido cualquier clase de violencia de género es elevada: "Las lesiones musculoesqueléticas son las segundas lesiones más comunes resultantes de agresiones de la pareja".