Las manifestaciones multitudinarias de Madrid (120.000 personas, según Delegación del Gobierno) y Barcelona (50.000, según la Guardia Urbana) han cerrado este 8M, marcado por el tono festivo y reivindicativo como en años anteriores. Sin embargo, en esta ocasión, el grito de las mujeres por su libertad sexual se ha convertido en protagonista .

El morado ha vuelto a ser el color predominante en una manifestación donde también han proliferado los pañuelos rosas como guiño a las mujeres trans.

Al clásico grito "viva la lucha feminista" este año se le ha sumado la interpretación del cántico chileno "Un violador en tu camino", que se hacía viral a finales del año pasado y critica cómo, a menudo, se cuestiona la actitud de las mujeres que sufren abusos o agresiones sexuales en vez de poner el foco en el agresor.

Precisamente, la necesidad de acabar con las violaciones y los abusos ha sido una de las reivindicaciones más presentes en la manifestación, con pancartas como "cuando vuelvo a casa quiero ser libre y no valiente", "mi cuerpo no quiere tu opinión" o "a mí no me falta ropa, a ti te falta educación".

Otras grandes ciudades españoles también han secundado multitudinarias marchas en Sevilla, Cádiz, Santander, Bilbao, A Coruña, Toledo o Valladolid.

Allí, se han coreado lemas como "Nos paramos para que el mundo funcione", "los hombres reales son feministas", "me querré por encima de todas las cosas" y "tu silencio solo le protege a él".