Las legumbres son uno de los alimentos más completos que podemos encontrar. No obstante, en los últimos años ha bajado su consumo de forma muy pronunciada, y en la actualidad se ha reducido hasta un 70%.

De las tres o incluso cuatro raciones semanales de legumbres, recomendadas por expertos en nutrición, hemos pasado a tomar solo una. En parte, como adelantan algunos especialistas, esto puede deberse a la extendida suposición de que tomar garbanzos, judías, alubias, guisantes o lentejas, entre otros platos, supone una elevada ingesta de calorías.

No obstante, y aunque por lo general los preparados de legumbres suelen presentar un alto índice energético, esto suele deberse más al resto de ingredientes del plato, que a las propias legumbres. A esto se le suma que su contenido graso es bastante reducido, con solo tres gramos de grasa, por cada 100 del producto.

Otra de las ventajas de este tipo de alimentos se encuentra en su alto valor nutricional, al presentar niveles muy elevados de vitaminas, minerales y proteínas. Por ello, tomar cada semana entre tres y cuatro raciones de legumbres se sitúa como una de las principales recomendaciones de Fundación Española de la Nutrición (FEN). Un organismo que además destaca que estos alimentos ayudan a llevar una dieta sostenible, y no suponen precios muy elevados.

Por último, aunque solemos preferir tomar este tipo de platos en épocas más invernales, los nutricionistas recuerdan que también podemos añadir distintos tipos de legumbres a nuestros platos en verano; ya sea para prepararnos ensaladas o cremas.