El verano es uno de los momentos del año en que se recomienda prestar especial atención a nuestra nutrición. Por una parte, no debemos descuidar nuestra hidratación, por lo que es aconsejable beber al menos dos litros de agua diarios. Pero al mismo, tiempo, como declaran los expertos, debemos prestar especial atención a los alimentos que tomamos y a su porcentaje nutricional.

Sin embargo, durante estos meses de altas temperaturas, los más desprotegidos suelen ser los mayores. Con respecto a sus dietas, durante el verano se recomienda evitar los alimentos con altos contenidos calóricos, así como las bebidas alcohólicas, ya que contribuyen a la deshidratación.

Por otra parte, los especialistas destacan que las verduras son los mejores alimentos para estas temporadas, gracias a su alto contenido en agua. Además, también se recomienda añadir cereales como la cebada o el maíz, que no presentan grasas. De esta manera se conseguirá compensar la transpiración provocada por el calor y recuperar los nutrientes y líquidos necesarios para evitar problemas de salud, así como para huir de la deshidratación.

Las proteínas son también unos de los componentes indispensables en las dietas de los más mayores. Sin embargo, al contrario de lo que ocurre durante el invierno, cuando destaca la preparación de guisos y estofados, en verano solemos preferir evitar platos demasiado calientes. No obstante, podemos optar por tomar sencillas ensaladas con pollo, o filetes para evitar la pérdida de proteínas.

Por último, otros productos que tampoco pueden faltar para cuidar la salud de las personas mayores son la fruta, por su aporte energético y vitamínico, y los frutos secos o el pescado azul; alimentos ricos en ácidos oleicos y Omega3.