La Unión Europea se ve obligada a cerrar la pesquería del atún rojo una semana antes de lo previsto

La Unión Europea ha anunciado que la flota de cerco española, francesa y griega han alcanzado sus cuotas y que, por tanto, deben regresar a puerto. Este año, los atuneros han alcanzado su cuota una semana antes del cierre oficial de la pesquería. De esta manera han situado al atún rojo a un paso más cerca a su extinción. Greenpeace lamenta que se hayan alcanzado estos límites que ponen a la especie al borde del colapso.

Atunero
Atuneero | Greenpeace

La flota atunera de cerco es una de las menos sostenibles, ya que captura al atún rojo en su época de reproducción, lo que pone en peligro a la especie. A pesar de este anuncio realizado ayer por la UE, las flotas que no son europeas podrán seguir pescando en el Mediterráneo una semana más. Esta situación provoca que muchos países europeos abanderen sus barcos cerqueros con banderas de conveniencia. La captura de estos barcos no comunitarios representa el 40% de la cuota total que otorga  el organismo regional de gestión de esta pesquería, ICCAT.

“El atún rojo se encuentra al borde del colapso. Este año la pesquería no se debería de haber abierto, sobre todo cuando los científicos estiman que sólo queda el 15% de la biomasa reproductora de esta especie. Éste es otro ejemplo de cómo los políticos han fracasado en la protección de los océanos”, ha declarado Celia Ojeda, responsable de Océanos de Greenpeace. “Greenpeace demanda un cierre de la pesquería hasta que se recupere la especie, sólo así podremos conseguir salvarla de su extinción”

España ya comunicó a su flota de atún rojo, con puerto en L'Atmella de Mar, que debían volver a tierra al haber alcanzado su cuota. Con este gesto, el Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino cree haber dado un paso en la conservación del atún rojo. Sin embargo, ha permitido, a pesar de la situación de la especie, que la flota pescase en el área de desove de mayor importancia del Mediterráneo, una zona que Greenpeace, otras organizaciones y el Parlamento Balear han pedido que sea declarada santuario para los túnidos, algo a lo que se niega el Ministerio.

La situación del caladero balear es un buen ejemplo de lo que está sucediendo en la pesquería: en el año 2006 se capturaron tan sólo unas 2.000 toneladas en la zona, mientras que seis años antes se extrajeron 14.000, lo que supone un descenso del 85% de las capturas.

“Ya ha terminado el tiempo de las medidas inútiles, si el Ministerio quiere hacer las cosas bien, debe proteger el sur de las Islas Baleares y garantizar así la supervivencia del atún rojo”, ha añadido Ojeda.

Greenpeace va a continuar defendiendo las maltrechas poblaciones de atún rojo del Mediterráneo. Cada individuo capturado acerca más a la especie a su extinción. Se estima que el 80% del atún rojo ya ha desaparecido y si no se detiene su pesca de forma inmediata, se habrá extinguido en un breve espacio de tiempo.

Más información en: Greenpeace.org

Greenpeace | Madrid | Actualizado el 11/06/2010 a las 14:00 horas

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