La mayoría de los bebés que van a la guardería pueden llegar a pasar de 8 a 12 resfriados al año, según la Asociación Española de Pediatría (AEP). Además, recuerda que los niños más pequeños sufren más infecciones por contar con unas defensas aún inmaduras.

A la hora de reforzarlas en época de frío, puedes seguir estas recomendaciones:

- Lavaos las manos de forma frecuente, puesto que las infecciones propias de estos meses se contagian sobre todo a de esta forma.

- Mantén actualizado su calendario vacunal e incluye la vacuna antigripal si pertenece a un grupo de riesgo.

- Seguid una alimentación saludable, rica en fruta, verduras y legumbres, no demasiada carne ni pescado y que no incluya dulces.

- Es importante que bebáis mucha agua, pero sobre todo los más pequeños, para eliminar la mucosidad y prevenir la deshidratación.

- Reducid el contacto con otros adultos y niños que tengan síntomas gripales o de resfriado.

- Deja que descansen lo máximo posible, ya que dormir las horas necesarias permite que el organismo recupere fuerzas.

- Evita la humedad y el frío extremo.

No obstante, lo más importante es consultar a un profesional sanitario si algún pequeño de la casa comienza a presentar síntomas, y no recurrir a la automedicación.