El debate sobre la seguridad de los coches eléctricos suele encenderse -nunca mejor dicho- cada vez que se produce un incendio. Sin embargo, la realidad dista bastante de muchos de los mitos que circulan. Según explica Renault Group en su blog oficial, los incendios en vehículos eléctricos no solo son menos frecuentes que en los de combustión, sino que además responden a dinámicas distintas que conviene entender.
Un riesgo menor de lo que parece
Uno de los principales errores de percepción es creer que los coches eléctricos arden con más facilidad. Los datos disponibles apuntan justo en la dirección contraria: este tipo de vehículos registra menos incendios que los de gasolina o diésel.
La explicación es sencilla. Los coches eléctricos tienen menos elementos mecánicos susceptibles de fallar y sus baterías están diseñadas con múltiples sistemas de protección. Además, los incendios que se producen suelen estar relacionados con factores externos, como accidentes o fuegos originados fuera del vehículo.
Cuando se produce el incendio: un comportamiento distinto
Aunque menos frecuentes, los incendios en coches eléctricos presentan características propias. La clave está en la batería, que puede generar reacciones térmicas complejas y prolongadas. Esto hace que el fuego pueda durar más tiempo o incluso reactivarse si no se enfría correctamente.
A diferencia de lo que muchos creen, el método principal para extinguir estos incendios sigue siendo el agua. Eso sí, aplicada de forma intensiva y dirigida a enfriar la batería.
Seguridad y formación: claves para la intervención
La gestión de este tipo de incendios requiere protocolos específicos. Por eso, fabricantes como Renault Group trabajan directamente con cuerpos de bomberos para mejorar la respuesta ante emergencias.
De esta colaboración han surgido innovaciones como el sistema Fireman Access, que permite acceder directamente a la batería para enfriarla con mayor rapidez. Esta solución puede reducir drásticamente el tiempo de extinción, pasando de horas a minutos en algunos casos.
Qué hacer ante un incendio
Desde el punto de vista del usuario, la recomendación es clara: ante un incendio, lo prioritario es ponerse a salvo y avisar a los servicios de emergencia. Solo profesionales con formación y equipamiento adecuados deben intervenir directamente.
Más información, menos mitos
El crecimiento del coche eléctrico ha venido acompañado de desinformación. Sin embargo, tanto los datos como la experiencia de los servicios de emergencia coinciden en una idea clave: no son más peligrosos, pero sí diferentes.
Comprender estas diferencias -y adaptar los protocolos- será esencial en un contexto de electrificación creciente del parque automovilístico.

