Los últimos estudios apuntan a una gran recuperación de las praderas submarinas europeas. Esto supone un cambio muy positivo para estos hábitats que llevan en declive desde hace más de 150 años. Gracias a los distintos planes de recuperación costera, y a las acciones desarrolladas por administraciones locales, estatales y europeas, se ha podido conseguir una mejora sustancial en la calidad del agua.

A través de una nueva investigación, en la que han participado expertos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, se ha denunciado la pérdida de hasta un tercio de los ecosistemas de praderas submarinas en las costas europeas. Sin embargo, en los últimos años, a través de diversas medidas y políticas de protección de estas áreas, se ha logrado mejorar la situación, y comenzar la recuperación de estas praderas submarinas.

Para el estudio se han utilizado registros históricos de la situación de estos ecosistemas a partir del año 1869, que muestran la extensión y densidad de estos hábitats a lo largo de la costa de 25 países europeos distintos.

Como detallan los propios investigadores, la terrible situación que llevaba en desarrollo desde hace más de un siglo, se ha conseguido revertir en las aguas del continente europeo. Algo que ofrece predicciones muy positivas para el futuro cercano, y que establece unos resultados “muy alentadores, al contrario que la tendencia global”.

Estas praderas constan de plantas marinas esenciales para preservar la supervivencia de especies muy amenazadas, así como para reciclar el carbono procedente de la atmósfera, que termina depositado en el lecho marino.