Desde que Elon Musk comprara Twitter a finales del 2022, la red social no ha dejado de ser noticia: despidos masivos, el perro del magnate convertido en CEO o la pérdida de casi el 50 % de los ingresos publicitarios de la red social son algunas de las informaciones destacadas. La última llega este lunes de resaca electoral: Twitter pasa a llamarse X.

Lo advertía Musk este pasado domingo en un tuit: “Pronto nos despediremos de la marca Twitter y, poco a poco, de todos los pájaros”. Así, el conocido pajarito azul característico de la aplicación ha dado paso a una X en blanco y negro que ya luce en la red social, la imagen de la cuenta de Musk y hasta su sede en San Francisco.

Al aluvión de tuits de Musk respecto al tema, se suman los de la nueva jefa ejecutiva de la empresa, Linda Yaccarino, que compartió algunas claves del cambio de nombre de Twitter: “X es el estado futuro de la interactividad ilimitada, centrada en audio, vídeo, mensajería, pagos/banca, creando un mercado global para ideas, bienes, servicios y oportunidades. Impulsado por IA, X nos conectará a todos de maneras que apenas comenzamos a imaginar”.

Con el cambio de nombre, ¿cómo se llamará a los tuits? ¿Y tuitear? Según el propietario de la red social, los tuits pasarían a llamarse “x’s”. La letra persigue al magnate desde el año 1999. En ese momento, bautizó como X.com, el que será el nuevo dominio de Twitter, a su startup financiera, que acabó siendo comprada por PayPal. En 2017, recompró el dominio a la plataforma de pagos. Además, otras de sus empresas, como SpaceX o la misma corporación de Twitter, también contienen la letra.

Según informa una periodista estadounidense en Threads, la nueva aplicación de Meta diseñada para competir con Twitter, Musk dio la noticia del cambio de nombre a sus empleados este domingo a través de un correo interno. “Ha dicho que será la última vez que envía un correo desde la dirección de Twitter”, comparte la reportera. De acuerdo con la periodista, “aquellos que están de acuerdo con la visión de Musk están entusiasmados (como era de esperar), los que no lo están se sienten aliviados de que la empresa que conocían y amaban se haya ido”.