Por el contrario, tal y como advierten los autores de la investigación, llevar a cabo una dieta rica en grasa y azúcar, convierte a los niños en adultos que prefieren los alimentos poco saludables.

Por lo que, aunque la dieta y el ejercicio se recomiendan como formas de promover la salud, este estudio es el primero en examinar los efectos mantenidos en el tiempo de ambos factores cuando se experimentan en las primeras etapas de la vida.

El estudio ha comprobado que el ejercicio en la infancia aumenta los niveles de leptina en la edad adulta, así como la masa grasa, independientemente de la dieta que se siga en las primeras etapas de la vida.

La investigación también concluye que comer demasiada grasa y azúcar en la infancia p podía alterar el microbioma de por vida, aunque luego se coma más sano. En el futuro, el equipo tiene previsto investigar si la grasa o el azúcar con más responsables de los efectos negativos.

Estos hallazgos demuestran la importancia de la salud en los primeros años de vida.