Un estudio de modelización de ocho países, publicado en la revista BMJ Global Health, asegura que la obesidad representará el 3,6%, por término medio, del Producto Interior Bruto (PIB) de un país para el año 2060, si se mantienen las tendencias actuales.

Del mismo modo, se estima que los costes totales de la obesidad se duplicarán en España, y se multiplicarán por 19 en la India en los próximos 40 años. Sin embargo, reducir un 5% la prevalencia de la obesidad respecto a los niveles previstos, o mantenerla en los niveles de 2019, podría suponer una reducción media anual de estos costes del 5% y el 13% respectivamente.

Entre 1975 y 2016, la prevalencia de la obesidad aumentó en todos los países del mundo, responsable de más de 5 millones de muertes por enfermedades no infecciosas cada año, más de la mitad, producidas entre los menores de 70 años.

Del mismo modo, la obesidad está relacionada con mayores costes personales y sociales directos e indirectos en términos de necesidades sanitarias, pérdida de productividad y reducción de la calidad de vida.

Para calcular el impacto económico actual y futuro de la obesidad, los investigadores utilizaron un marco de modelización aplicable a diferentes contextos nacionales, basado en un enfoque de ‘coste de la enfermedad’ para 28 enfermedades asociadas a la obesidad en ocho países.

Entre los costes directos se incluían los médicos y los no médicos, con los desplazamientos y el tiempo necesario para recibir atención; por su parte, los costes indirectos abarcaban las pérdidas económicas por muerte prematura y pérdida de productividad.

A la hora de realizar los cálculos, los investigadores se basaron en los resultados de 59 estudios publicados sobre el impacto económico de la obesidad, y en datos de fuetes oficiales y creíbles como la OMS y el Banco Mundial.

Así, los costes médicos constituyeron el 90% de los costes directos, mientras que los cuidadores informales supusieron más del 90% de los costes directos no médicos. Las pérdidas por muerte prematura ocuparon entre el 56% y el 92% de los costes indirectos.

El escenario hipotético de una reducción de la prevalencia de la obesidad del 5% con respecto a los niveles proyectados implicaría un ahorro medio anual de alrededor del 5,2% en los ocho países entre 2021 y 2060.

Un segundo escenario hipotético en el que la prevalencia de la obesidad se mantuviera a los mismos niveles que en 2019 implicaría una reducción media anual de dicha prevalencia de entre el 9% y el 22% para el año 2060.

Los resultados de este estudio sugieren que hay grandes impactos económicos asociados a la obesidad en todos los países, con independencia de la geografía o el nivel de ingresos, por lo que es necesario adoptar medidas urgentes para reducir sus posibles repercusiones futuras.