Se trata de un dispositivo similar a la caja negra de los aviones que será obligatorio tener instalado en los vehículos a partir del 16 de julio de este año. Con un funcionamiento similar a la caja negra que llevan los aviones, se encargará de registrar todos los datos relevantes de nuestro coche en caso de sufrir un accidente.

Así, el dispositivo guardará la información generada durante los 30 segundos previos y los cinco posteriores, con el fin de analizar todo lo ocurrido en el siniestro vial.

Se ubicará debajo del asiento del conductor y grabará y borrará de forma constante información sobre trayectoria, velocidad. No tomará imágenes ni grabará sonido, por lo que su función estará estrictamente ligada al tratamiento de datos anónimos.

Estos nuevos sistemas podrían evitar hasta 25.000 muertes y más de 140.000 heridos graves en los próximos 18 años, según un estudio del Parlamento Europeo.