PREOCUPACIÓN POR EL ÁRTICO

PREOCUPACIÓN POR EL ÁRTICO

La 'Estrategia Polar Española' está enfocada a preservar la sostenibilidad de los polos

Científicos y el resto de representantes del Comité Polar han sido informados por el Gobierno de las directrices de la Estrategia Polar Española, que insta a garantizar la permanencia de España en organismos internacionales relacionados con los polos para colaborar con su sostenibilidad medioambiental.

Imagen de archivo del Polo Norte
Imagen de archivo del Polo Norte | EFE

Dicha estrategia está desarrollada en un extenso informe, que ha sido presentado en una reunión interna en el Ministerio de Economía por parte de la secretaria de Estado de Investigación, Carmen Vela, y Juan Luis Muñoz, subdirector general del Ministerio de Asuntos Exteriores. 

En el documento, que podría elevarse a las Cortes, se plantean una serie de prioridades de naturaleza científica, logística y sectorial por parte de España para colaborar en la preservación de los polos ante la amenaza del cambio climático. En el Ártico, según el informe, el impacto ambiental del cambio climático duplica el promedio observado a nivel global, y además se ha reducido la extensión y el espesor del hielo.

"Es un hecho científicamente admitido" que estos cambios están inducidos principalmente por la emisión de gases de efecto invernadero que alcanzan los entornos polares, que son "una de las regiones más sensibles" del Planeta al cambio climático. 

Dado que España es un país con "considerable presencia" en las zonas polares, debe ocupar un lugar destacado en los foros, en las iniciativas y en las acciones que se desarrollen en investigación científica, tecnología, uso sostenible de recursos naturales y libertad de la navegación, respetando la normativa internacional y regional, cumpliendo las normas medioambientales más estrictas. 

Es necesario definir una "Estrategia Polar Española" que considere esos desafíos, y pueda proyectar su actividad a largo plazo, garantizando la permanencia de España en organismos internacionales relacionados con los polos, promoviendo la conservación de su medioambiente y el uso sostenible de sus recursos naturales. Entre las recomendaciones, se insta a una adecuada financiación, organización, estabilidad y continuidad en las iniciativas científicas.

España considera "prioritaria" la investigación polar por su carácter estratégico en el sistema científico español. Se insta a facilitar la movilidad geográfica en las zonas polares mediante relaciones formales con otros países y promover la cooperación científica, para fomentar y facilitar la colaboración de grupos españoles con los de otros países, para el intercambio de investigadores y fortalecer contactos a largo plazo. Se propone continuidad en los proyectos y en la gestión de las series históricas de observaciones, algunas de ellas con datos de más de veinte años de antigüedad. 

Se pide presupuesto independiente para proyectos de investigación para asegurar su mantenimiento, el fomento de programas de investigación y desarrollo a largo plazo y se considera necesario potenciar el Centro Nacional de Datos Polares para garantizar el acceso futuro a los datos obtenidos en las campañas polares. También se insta al fomento de nuevas líneas de investigación e incorporación de nuevos científicos. Se requiere un catálogo de las áreas de conocimiento que tradicionalmente han estado activas en el Programa Estatal y estudiar su cobertura en iniciativas internacionales.

Además, promover la participación en foros internacionales, impulsar la coordinación, comunicación y difusión de la actividad polar española. Asimismo, hacer partícipes de la actividad científica de España en las zonas polares a los centros educativos y a los responsables políticos. 

En el ámbito logístico, las prioridades serían el uso de la plena capacidad de las dos bases antárticas españolas actuales y proveerlas del mantenimiento y equipamiento más adecuados. Asimismo, estudiar la incorporación de módulos científicos internacionales y españoles en las bases de otros países, o disponer de un nuevo buque de investigación oceanográfico equipado convenientemente. Desde el punto de vista sectorial, España considera que la explotación de las reservas de las zonas polares y su transporte deben hacerse de forma estable, sostenible y respetuosa con el medioambiente. 

España, se añade, debe apoyar en ambas zonas polares la creación de áreas marinas protegidas para recursos pesqueros, siempre y cuando su definición se base en los mejores conocimientos científicos disponibles y las medidas de gestión se acuerden con las organizaciones pesqueras relevantes en la zona.

Agencias | Madrid | 27/07/2016

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