Silvia Barrera es inspectora de policía, máster en Seguridad Informática, experta en investigación de cibercrimen y divulgadora. Acaba de escribir ‘Nuestros hijos en la red’, una guía para que los padres ayuden a sus hijos a navegar por Internet con seguridad.

“Vas viendo que la brecha tecnológica entre lo que pasa en la Red y el conocimiento de los padres sigue siendo el mismo, hay mucho desconocimiento”, cuenta Silvia Barrera. “Las familias no muestran mucho interés por el mundo en el que viven sus hijos, creen que es algo temporal y que no hay que darle importancia”, explica. Sin embargo, la inspectora, que ha sido jefa del grupo de investigación en redes sociales de la Policía y del grupo forense digital de la Unidad de Investigación Tecnológica, opina todo lo contrario.

Portada del libro. | Cortesía.

“Decidí ofrecer a los padres herramientas y conocimiento para que no tengan excusas”, explica, tras relatar que parte de los delitos o abusos que ha visto a lo largo de su carrera se habrían evitado con una buena educación digital que evitara lo que ella denomina “navegación negligente”.

El libro, precisa, fija las bases para que los padres puedan entender el mundo en el que viven sus hijos y está escrito bajo la premisa de aplicar el sentido común al mundo digital. “No privemos a nuestros hijos del avance que supone Internet por temor a lo desconocido”, subraya la inspectora, que insiste, sobre todo, en la educación y en la supervisión.

“Darle una herramienta de adultos a un niño es muy peligroso”, continúa. “Si dejamos solo a un niño frente a la tecnología sin haberle dado una sola pauta o bajo cierta supervisión, va a estar muy expuesto a conductas de riesgo”. “Nunca debemos olvidar -añade- que las pautas y la supervisión son necesarias no como medida de control, sino de protección”.

Silvia Barrera es partidaria del famoso contrato que la Policía sugiere firmar con los menores cuando comienzan a utilizar dispositivos electrónicos y sostiene que las normas deben de establecerse desde que los niños inician su relación con la tecnología. “Si ya has permitido acceso ilimitado y no has puesto ninguna norma cuando eran pequeños, ¿qué le vas a decir a un chico de 15?”, se pregunta la inspectora.

Sobre la rapidez a la que avanzan las cosas en Internet, la inspectora sostiene que el libro podría haberlo escrito hace ocho años. “Los padres no deben agobiarse con eso”, dice. Y añade la inspectora: “Una cosa es la cantidad de juegos o redes que van surgiendo, y que no hay que conocerlas todas, y otra es conocer las claves del mundo en el que viven los niños para que todo el mundo haga un uso responsable de la tecnología”.